alexander mcqueen

Me gustaba, bueno, me gusta McQueen! Creo que su trabajo es increíble, no sólo su ropa, si no el concepto de cada colección y su puesta en escena.

McQueen era un gran diseñador, pero como todo en el mundo de la moda, era una persona con suerte. Supo rodearse de gente muy influyente, y sus seguidoras eran mujeres con mucha cultura y altísimo nivel social, como su íntima amiga Isabella Blow.

Como datos de biografía básica, nació en el año 1969 de una familia obrera con padre taxista. Pero desde muy pequeño tuvo claro que lo suyo era la moda, y estudió en la Central Saint Martins, de donde salió colocado en la sastrería Anderson & Sheppard de Saville Road. Esta claro que tenía lo que necesitaba, imaginación y patronaje clásico al que poder desestructurar a gusto.

No me voy a poner a relatar toda su carrera, porque para eso ya está la wikipedia, me voy directamente a lo mío, intentar desmenuzar el estilo de su ropa, el diseño.

- Primero de todo, la base es el patronaje. No es lo mismo coser una pinza de una forma u otra, y no es lo mismo una sisa que una manga ranglán, y eso McQueen lo controlaba a la perfección, gracias a lo cual podía ejecutar los cortes más arriesgados que se han visto en años.

- El riesgo de sus propuestas. Cada vez que presentaba una colección todo el mundo alucinaba, pero es increíble la vigencia de todas ellas a lo largo de los años. Nunca pasan de moda y siempre parecen revolucionarias pese a haber pasado 10 años.

- He leído una definición que me ha gustado mucho, es que tenía “brutalidad atemperada con lirismo”. Su estilo parece oscuro y gótico, pero lejos de serlo es de una sensibilidad máxima y una pureza increíble, sin mezclas, y sin venderse a los estilos imperantes de cada temporada.

- El color se aplicaba en bloques, muy puro, muy rotundo, enfatizando los cortes con las sombras y uniones. Bestial.

- La puesta en escena era maravillosa, no eran desfiles al uso, era ballet, era pura sensibilidad, era poesía.

Desgraciadamente, tras morir su madre, se sumió en una depresión de la que no supo salir, y perdimos todos a un diseñador alucinante. Como admiradora rendida a sus diseños, he perdido la oportunidad de conocerle y que me hiciera un vestido para mi, pero para mi siempre será una inspiración.

Mer.

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